Queridos hermanos y amigos cursillistas:
Al culminar este año 2025, marcado por el Jubileo de la Esperanza, sentimos la necesidad de detenernos un momento para contemplar, agradecer y renovar el corazón.
El Jubileo nos invitó a abrir puertas, a reconocer que Dios camina con nosotros incluso en tiempos inciertos, y a redescubrir que su amor es siempre motivo para ponerse de pie y comenzar de nuevo.
Como Secretariado, queremos elevar un profundo gracias.
Gracias al Señor, que nos sostuvo con su fidelidad y que -a pesar de un comienzo de año marcado por algunos desafíos- nos regaló signos de esperanza aun donde parecía imposible.
Gracias a ustedes, amigos cursillistas, que mantuvieron viva la llama del carisma con gestos concretos de amistad, oración, entrega y testimonio, recordándonos que la esperanza es contagiosa cuando se vive en comunidad.
Este año vimos crecer la fraternidad entre los hermanos, la generosidad en los servicios, la fidelidad en la oración y el espíritu de comunidad que caracteriza a quienes han hecho la experiencia del Amor de Dios en un Cursillo.
Cada reunión, cada Ultreya, cada gesto sencillo de cercanía nos recordó que Cristo sigue contando con nosotros para llegar al corazón de todas aquellas personas que nos rodean.
Hoy queremos agradecer a los integrantes de cada área de la escuela de dirigente y los sacerdotes y diáconos, pues nada de lo vivido hubiera sido posible sin el “sí” concreto de cada uno. ¡Dios bendiga su disponibilidad y su perseverancia!
Y mientras damos gracias por todo lo recibido, también levantamos la mirada hacia adelante. El 2026 nos espera con nuevos desafíos y una misión clara: seguir precursillando con esperanza, saliendo al encuentro de quienes necesitan descubrir —o redescubrir— que Dios en Cristo nos ama.
Que el Espíritu Santo nos regale audacia, creatividad y unidad. Que María, nuestra Madre, nos siga enseñando a decir “sí” con humildad y confianza.
Y que Jesús, nuestro Amigo, sea siempre nuestro gran Ideal.
A toda la comunidad cursillista: ¡Gracias por este año compartido!
Sigamos caminando juntos, dando lo mejor, haciendo, como decía Francisco, mucho, pero mucho lío
¡Y que en este 2026 continuemos siendo sembradores de esperanza donde nos toque vivir!
De colores,
El Secretariado del MCC
