Mi Cuarto día: el actual, el de todos los días…el de siempre.

Soy Olga Lucila Mualin Kattan vivo en la actualidad en Santiago de Chile. Nací en una familia católica, no ritualista. Inmigrantes de Belem. Fuimos seis hermanos, yo la menor. Y ahora  somos solo dos  Mi edad ya sobrepasa los 70,  cronológicamente, pero me siento con juventud a la que se  agrega a sabiduría de los años. He vivido en varias ciudades y en tres países. Tuve una infancia, adolescencia y juventud feliz, a pesar de las pérdidas a las que me he enfrentado. Ahora en los años plateados sigue siendo feliz, aunque no exenta de dolor. Me case con Sergio, el amor de mi vida, en el año 1974. Mi esposo, mi amigo, mi amante, compañero de 47 años de vida compartida. El 23 de julio de 2021 el Señor lo llamo y ahora vive en la Casa paterna y en mi corazón. Tengo dos hijas, dos yernos y tres maravillosos nietos, Beltrán, Lautaro y ahora mi princesa Olivia, una niña especial que es pura ternura.

En la época universitaria, me aleje de la mano del Señor. Pero El esta siempre en la puerta esperando. Y así fue como en el año 1989, después de un precursillo de casi tres años viví mi Cursillo primario. Y mi vida dio un vuelco. ¡Con Sergio descubrimos y entendimos que Dios nos ama! Desde Octubre de 1989 a la fecha he mantenido mi perseverancia en Cursillos. Los primeros años con lo que conocíamos en Chile, con IIFF.

En 1998 siendo Presidentes Diocesanos en Temuco, conocimos y convivimos tres días con Eduardo. Tres días que han sido el motor que nos impulsa. Lo que nos permitió empezar a conocer, aun en camino, el Carisma Fundacional. Y mi vida cambio, redescubrir el valor de la verdadera amistad, el ver y estar para mi hermano en ml metro cuadrado móvil. Seguir el estudio de esta fuente de alegría y vitalidad.

En época de pandemia los regalos del Señor siguieron iluminado mi vida, se me abrió las puertas del mundo. Donde comprobé que se puede ser y tener amigos y que se mantiene la ilusión del encuentro que espero Dios me regale. Y en esa dura época, con nuestros encuentros virtuales, yo saque la fuerza para permanecer de pie en el momento duro del dolor ante la perdida: la partida de Sergio. Estos amigos, mas los de Chile, fueron mi motor y  puntal

  Y aun otro regalo: el vivir y convivir con mis amigas de las dos Reuniones de Grupo, regalo del Señor,  que me apoyan y que apoyo, que potencia mi seguimiento al Señor.

Un abrazo amigos y hermanos trasandinos 

 DE COLORES!!!!