NUESTRO BOLETIN «CRISTIANDAD EN ACCION»

Con alegría y entusiasmo, queremos presentarles este nuevo formato del querido Boletín que durante tantos años a sido un elemento valioso de nuestra comunidad cursillista arquidiocesana.

Pero antes, y a modo de introducción y reseña, les compartimos el siguiente texto, para que aquellos que no lo conocen sepan qué es CRISTIANDAD EN ACCIÓN y cuáles fueron sus orígenes. Y para que los que sí lo conocen, vuelvan a pasar por el corazón estas huellas tan valiosas con las que otros hermanos que nos precedieron hicieron camino:


«Un hermano pensativo, con una hoja tamaño oficio en la mano, a la que dobla por la mitad, observa que al hacerlo tiene ahora cuatro carillas. Las imagina con noticias y avisos de la comunidad; vuelca eso que imagina en el papel, saca 100 fotocopias y, emocionado, las reparte en la primera ultreya. Algo intuye, pero no comprende plenamente en ese momento que había resurgido el Boletín Mensual del MCC de La Plata. Pronto, como corresponde le presenta al Secretariado la propuesta y decide seguir llamándolo “CRISTIANDAD EN ACCIÓN”, tal y como, se rotulaba a una vieja revista del MCC.

La posta la continuó otro hermano, pero tras un año de trabajo exhausto y sin que el boletín pudiera crecer, se dio cuenta que sólo no podía y decidió, como corresponde, trabajar en equipo, así algo que había nacido como un medio de publicar avisos, alguna que otra meditación como un servicio al cursillista que asistía a las Ultreyas, se transformó con los años en una revista de formación metodológica y espiritual, como también de comunicación de las variadas noticias de nuestro Movimiento y de las actividades que se realizan en nuestra arquidiócesis. Pero, por sobre todas las cosas, el aspecto significativo del boletín era el espacio dedicado a lo testimonial, donde se sucedieron distintos recuerdos del peregrinar durante el Cuarto Día que nuestros hermanos y hermanas cursillistas, de todos los tiempos y de variados lugares y rincones del país y del mundo, muchos de esos testimonios llegaron a publicarse en la Revista que mensualmente edita el Secretariado Nacional del MCC.

Pronto, este grupo de hermanos y hermanas se organizó de tal manera que cada cual sabía cuál era su función específica, se reunían una vez al mes y proyectaban el trabajo a realizar. Se formó un solidarizado conjunto de personas, totalmente heterogéneas y de distinto rodaje, pero donde primaba el amor, la humildad y el respeto. Creo que eso permitió el éxito apostólico del Boletín en poco tiempo.

Pero, no seríamos sinceros si les dijeramos que esa labor dependía sólo de ese grupo que conformaban los editores. En verdad, quienes cumplían una tarea formidable con su trabajo eran los llamados “distribuidores”. Hermanos y hermanas que mes a mes iban de casa en casa llevando no sólo el boletín sino también una palabra de aliento y de esperanza para aquel que lo necesitaba.  Pronto, se creó una red de distribuidores, la diócesis se dividió en zonas, comunidades barriales, parroquiales o ambientes, con un responsable zonal y varios hermanos y hermanas encargados que en forma silenciosa cumplían con su función de llevar el boletín a cada hermano cursillistas.

Gracias a ellos y ellas se logró una regularidad, pasando de 100 impresiones, a 200, luego a 500, 1000 y se llegó a 2000 ejemplares mensuales de 7 hojas, o sea 14 carillas. Pero lo bueno de esto, es que el boletín no sólo se repartía en lo arquidiócesis, sino que también lo recibían sacerdotes no cursillistas y hasta llegaba a varios puntos del país.

Qué hermoso era vivir la gran convivencia anual que se hacía con esos distribuidores, eran verdaderas reuniones de alegría y diálogo en la que se renovaba el entusiasmo y se contagiaban unos a otros. Allí se vivía una auténtica fiesta “de colores”, donde al compás de la música, no faltaban los testimonios, los agradecimientos, las sugerencias y por supuesto la buena mastica.

Querida comunidad de amigas y amigos, creo que el existo que ha logrado el boletín en esos años se debió, en principio a la Gracias de Dios, luego -como les dije y como debe ser- al trabajo mancomunado de un equipo que trabajó con amor, humildad y respeto. Sin esas tres condiciones, creo que es imposible llevar a delante una tarea en conjunto.»

(Extracto del informe dado a la Escuela del dirigentes por los editores del Boletín: Juan José “vasco” Bertol [cc 40], Osvaldo “gordo” Peri [cc 8] y Daniel Alfano [cc73], Año 2006)


Ahora sí, queremos contarles qué nos motivó a explorar este nuevo formato que hoy les presentamos.

No hay duda de que los paradigmas de la comunicación han cambiado, y que las nuevas tecnologías han creado todo un nuevo modo de compartir, difundir y transmitir.

Y lo que antes necesitaba de todo un trabajo de impresión, y de distribución, hoy se facilita apenas con un puñado de clicks. Claramente, los que hemos crecido acostumbrados a leer en papel, a tener en nuestras manos una revista, o un diario, o un simple folleto, añoramos esa experiencia de tocar, de hojear y hasta de sentir el olor a tinta o a celulosa. Pero como dijimos, los paradigmas cambian, el mundo se transforma, y no podemos simplemente bajarnos de ese tren y mirar con añoranzas el pasado.

Con el paso del tiempo, al boletín impreso empezó a acompañarlo una edición en formato digital, que se distribuía a través de las redes, de la web y del whatsapp. Hasta que finalmente el formato impreso fue dejado de lado, y sólo quedó el formato digital. Pero manteniendo la misma estructura del boletín impreso. Y la realidad es que ese formato poco a poco dejó de ser práctico para accederlo desde los dispositivos que actualmente utilizamos. Sobre todo los teléfonos móviles, que son hoy la principal vía de acceso a la información y a los contenidos.

Es entonces que empezamos a plantearnos buscar otro formato diferente. Un formato que sea más fácil de leer en pantalla, que permita compartir contenidos de una forma más sencilla. Que pueda ser accedido en cualquier momento y lugar. Y así, de a poco, ha ido tomando forma este nuevo boletín que hoy les presentamos.

Pero esto, es sólo el inicio, el puntapié inicial. Un primer paso de caminar juntos, para ir haciendo entre todos, un BOLETIN que siga siendo un instrumento útil, para la comunidad, como lo ha sido durante mucho tiempo.

Y para que eso suceda, hace falta tu colaboración y la de toda la comunidad. Por eso te invitamos a compartir material, que pueda darle a CRISTIANDAD EN ACCION contenido interesante y valioso. Para que como dice el informe de escuela que compartimos al principio, se convierta en instrumento de formación metodológica y espiritual, vía de comunicación de noticias y novedades del movimiento, y sobre todo un lugar en donde compartir nuestras vivencias y testimonios de nuestro cuarto día.

Sabemos que esto es sólo un pequeño paso. Que hay mucho por hacer, mucho por mejorar, y mucho por explorar. Casi todo, podríamos decir. Pero queremos hacerlo juntos, en comunidad. En racimo, como nuestro Carisma Fundacional nos invita a hacer todas las cosas. Por eso contamos con vos, querido hermano, para seguir avanzando.

¡DE COLORES!