El año 2023 comenzó con sorpresas para la comunidad. Una, fue la alegría de encontrarnos con una casa renovada, con sus paredes pintadas, y llenas de colores e ideas fuerza. Y detrás de todo ello, como siempre, hubo un grupo de hermanos que con alegría y caridad entregaron su trabajo, su tiempo y sus talentos.
Pero la sorpresa de la que queremos hablarles hoy es algo que tras esa colorida intervención, comenzó con una de las paredes de la casa, como un lienzo en blanco, con una sola palabra: HUELLAS. Un lienzo en blanco, que poco a poco, a medida que fuimos viviendo y compartiendo las Ultreyas, fue llenándose de manos de muchos colores.
Pero ¿cómo nació esto que se decidió llamar PROYECTO HUELLAS? Como casi todas las cosas buenas: con el soplo del Espíritu a un hermano. Y para explicarlo, qué mejor que un testimonio:
Hace un tiempo atrás, con motivo del 50 aniversario del MCC en La Plata, tuve la suerte de poder entrevistar a algunos hermanos del movimiento para que plasmaran sus vivencias de los inicios de esta hermosa propuesta cursillista.
Y ahí fue donde me impactó fuertemente el sacrificio y el trabajo realizado por todos ellos cuando se hacían las experiencias en Gándara.
Pensé para mis adentros, cuánto le debíamos a esa gente que hizo tanto para que los cursillos pudieran realizarse con la frecuencia proyectada, ya que la tarea no era para nada fácil en aquellos tiempos.
Entonces un día, me topé con una foto que -de alguna forma- puso todo en su lugar:

Esa imagen mostraba a un Cristo caminando en la arena, dejando sus huellas como una clara invitación a seguir sus pasos y eso era lo mismo que sentía al recordar los testimonios de estos hermanos que le habían dedicado tanto tiempo y esfuerzo a la tarea de lograr que ¨Todo estuviera previsto¨.
Así nació el proyecto Huellas. Una iniciativa que nos pudiera mostrar diariamente un claro mensaje de cuántos son los que nos han precedido en la tarea del servicio al movimiento.
Un servicio en cualquier lugar, en cualquier área, en cualquier tarea. Un servicio activo, feliz y lleno de compromiso que sostiene el caminar en comunidad y que nos da fuerza para mantener las vivencias que nos permiten continuar la tarea evangelizadora del MCC.
Huellas no es un homenaje a los que pasaron por el movimiento o ya no están más con nosotros, sino que es un ¨reconocimiento al hacer¨. Un reconocimiento al esfuerzo realizado, al tiempo ofrecido, al trabajo desinteresado y silencioso por el otro. Pero por sobre todas las cosas es un reconocimiento a la entrega que todos y cada uno de ellos le hicieron al Señor (independientemente de la fecha y número de su cursillo ó del área donde hayan participado).
Esa es la imagen que persigue el proyecto: mostrar el camino que otros ya han caminado para seguir en el mismo sendero de Cristo.
Hoy, cuando en cada Ultreya una hermana o hermano plasma su mano en la pared de nuestra casa todo cobra sentido trascendente y comunitario.
La emoción de aquel que ve reconocido su accionar evangélico se une con la de todos los que somos partícipes y compartimos SU momento.
En ese instante, la emoción es una y la comunidad también.
Y cuando todos somos uno el señor llena los corazones y el espíritu nos anima al hacer, al movimiento, al servicio.. y así es como ese testimonio real y concreto de una vida. nos demuestra que con Él todo se puede y nos invita a continuar la tarea para que nadie en el mundo se quede sin saber que Cristo lo ama.
De Colores.
(Un seguidor de huellas)
Al momento de escribir esta nota, ya son 22 los hermanos y hermanas que han dejado su huella en nuestra querida Casa del Movimiento. Y es sólo el comienzo. Una a una se irán sumando otras manos, para que cada vez que observemos esa pared, venga a nosotros el recuerdo y la emoción de todos aquellos que nos precedieron, haciendo camino, construyendo este hermoso movimiento de colores, con su trabajo, su entrega, su alegría.






















