Un Cursillo de Cristiandad es una experiencia de pocos días donde una persona puede reencontrarse con Dios, consigo misma y con los demás, de una manera sencilla y humana.
No es un retiro raro,
no es una catequesis larga,
no es para “perfectos”.
Es para gente común, con problemas, dudas, historias y búsquedas.
¿Para qué sirve?
Sirve para descubrir tres cosas fundamentales:
- Que Dios te ama, así como sos
No como “deberías ser”.
Con tu historia, tus errores, tus aciertos y tus heridas.
- Que Jesús no es una idea, sino alguien vivo
Alguien que quiere caminar con vos en la vida diaria:
en la familia, el trabajo, las decisiones, las dificultades.
- Que no estás solo
Hay otros que sienten, buscan y luchan como vos.
El Cursillo te hace experimentar la fuerza de la amistad y la comunidad.
¿Qué pasa en un Cursillo?
- Se escuchan charlas simples y profundas
- Se comparte la vida
- Se reza de manera cercana
- Se vive un clima de respeto, alegría y sinceridad
Y muchas personas salen diciendo:
“Algo cambió adentro mío”.
¿Y después?
El Cursillo no termina cuando termina.
Es un punto de partida para:
- vivir la fe con más sentido
- mejorar las relaciones
- ser cristiano en lo cotidiano, sin caretas
En pocas palabras:
Un Cursillo sirve para volver a lo esencial del cristianismo: el amor de Dios, la amistad y una vida con sentido.
DE COLORES !!!
